Paris

A few months after our express trip to Scotland, we made another one to France.

Very early in the morning, we took a flight to Paris, and in just an hour and a half we were already at the Charles de Gaulle airport. I have to say that, at first  appearance, I was quite impressed by the aspect of everything, the train terminal seemed dark and somewhat neglected, but perhaps it’s due to the contrast with the strict neatness of this country.

After a long queue, we got our tickets and got on the train. A few minutes later a boy started singing and this encouraged the passengers. We’re eager to get to our stop and leave our luggage in the accommodation so we could enjoy the city quietly.

I was struck by the fact that all the restaurants and cafeterias had the same appearance, and being honest, they didn’t invite me to enter them. But still, I did it, how can I resist a coffee in the French capital? And I don’t regret doing it! Under the moonlight, and after a good walk, there was still a little bit to get to the Eiffel Tower, so I asked for a coffee to warm my hands and what a pleasure! It was without a doubt what I needed most at that time. I didn’t even care about the price (I say this because a simple coffee with milk could cost perfectly, around 6€)

And well, our trip wasn’t just to see the city, but to go to Disneyland. It really was a dream come true. No matter how old you are, it’s a magical place. And yes, I was able to enjoy another hot drink, watching the parade with all the Disney characters.

I’ve noticed that coffee is often just an excuse. Excuse to warm your hands, excuse while you wait, or while you watch something. An excuse to plan to meet and chat with friend. But it is a delicious excuse and gives the touch that my day needs.

By the way, looking for Internet, I’ve seen that Disney has its own coffee, you can buy it here, although for the moment they only ship to the United States. I will continue to investigate to see if I find a way to send it to Europe.

* I do a little edit to add that it was a beautiful experience, see the city of lights, or love, first hand was very beautiful. And walk along the banks of the Seine, go to the Louvre, yes, feel overwhelmed to see how they have the Mona Lisa. The impressive magnitude of the Eiffel Tower. And feel like a princess at Disneyland. Although it was again against the clock and very tired. Although at first sight, the city produced in me a quite shocking contrast, it is a trip that I highly recommend doing. Take your time seeing even the most hidden art among its streets.

***

Unos meses después de nuestro viaje exprés a Escocia, hicimos otro a Francia.

Bien temprano cogimos un vuelo dirección París, y en a penas una hora y media ya estabamos en el aeropuerto de Charles de Gaulle. Tengo que decir que, de primeras, me impresionó bastante el aspecto de todo, la terminal de trenes me pareció oscura y algo descuidada, pero tal vez sea debido al contraste con la pulcritud tan estricta de los ingleses.

Tras una larga cola de espera, obtuvimos nuestros tickets y subimos al tren. A los pocos minutos un chico empezó a cantar y esto animó a los pasajeros. Nosotros estábamos deseosos de llegar a nuestra parada y dejar las cosas en el alojamiento para así poder disfrutar de la ciudad tranquilamente.

Me llamó la atención que  los restaurantes y cafeterías de la tuvieran la misma apariencia, y siendo sincera, no me invitaban a  entrar a ellos, y mucho menos al ver sus precios. Pero aún así, lo hice, ¿cómo resistirme a un café en la capital francesa? ¡Y no me arrepiento de hacerlo! Bajo la luz de la luna, y tras un buen paseo, aun quedaba un ratito para llegar a la torre Eiffel, así que me pedí un café para calentar las manos y ¡qué placer! Era sin duda lo que más necesitaba en ese momento. Hasta me dio igual el precio (dijo esto porque un simple café con leche podía costar al rededor de los 6€)

Y bueno, nuestro viaje no era solo a ver la ciudad, sino ir a Disneyland. Realmente fue un sueño hecho realidad. No importa la edad que tengas, es un lugar mágico. Y sí, pude disfrutar de otra bebida caliente, viendo el desfile con todos los personajes Disney.

Me he dado cuenta que muchas veces el café es tan solo una excusa. Excusa para calentarse las manos, excusa mientras esperas, o mientras ves algo. Una excusa para quedar y charlar. Pero es una excusa deliciosa y le da el toque que le falta a mi día.

Por cierto, buscando por Inernet, he visto que Disney tiene su propio café, se pueden comprar aquí, aunque de momento solo envían a Estados Unidos. Voy a seguir investigando a ver si encuentro la manera de que lo envíen a Europa.

*Hago un pequeño edit para añadir que fue una experiencia preciosa, ver la ciudad de las luces, o la del amor, de primera mano fue muy bonito. Y caminar por la orilla del Sena, ir al Louvre, sí, sentir agobio al ver el cómo tienen a la Mona Lisa. La magnitud impresionante de la Torre Eiffel. Y sentirme como una princesa en Disneyland. Aunque fuera de nuevo a contrareloj y muy cansado. Aunque a primera vista, la ciudad produciera en mi un contraste bastante chocante, es una viaje que recominedo mucho hacer.

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